Dhara significa "Tierra"

Mi nombre es Gema y vivo en un precioso pueblo del Pirineo Aragonés, Borau, donde me siento, más que nunca, completamente unida a la Tierra


De dónde vengo...

Nacida en un pueblo de Teruel, me crié pasando los veranos en la sierra con mi abuela y escogí estudiar en Huesca para tener cerca las montañas, donde alguien me enseñó el pueblo donde vivo hoy y que me acerca cada vez más a ellas.

 

Qué razón tenía mi abuela cuando decía: "estate en lo que celebras".  Ella nunca necesitó que nadie se lo dijera y ahora tenemos que rememorar ese estado de presencia perdido. Quizá mi abuela me indicó el camino en el que estoy ahora. Ella no necesitó cursos de yoga y nos dejó con su legado de frases, experiencias y misterios el mismo día de su 102 cumpleaños. Nadie menos yogini que ella, nadie más yogini que ella.

 

Desde pequeña comencé a conocer mi cuerpo, primero a través de la natación y el patinaje artístico, disciplina que practiqué durante 11 años, para más tarde diplomarme como Maestra de  Educación Infantil y Educación Física, donde pude aprender las bases pedagógicas necesarias para transmitir lo que hoy hago.

He realizado numerosas formaciones relacionadas con el cuidado y bienestar del cuerpo, pero creo que la formación más importante es la que te hace experimentar la vida misma con el camino que recorres, aprendiendo de personas y situaciones que te enseñan mucho más de lo que te ofrece una o mil formaciones.

En una de las formaciones en yoga que he recibido, tuve la que, hasta hoy, ha sido una de las experiencias más interesantes de mi vida: solas la Tierra y yo, mimetizada con el mejor documental de naturaleza que haya visto nunca. Sentí que nada dependía de mí, que todo fluía sin la necesidad de la presencia humana y también yo fluía sin que ello estuviese en mi mano... Durante dos días pude sentirme como una integrante más en este juego de la vida, sola, con un saco de dormir, dos manzanas y una botella de agua. Algún día os contaré más...

 

Así que aquí sigo, transmitiendo lo que he aprendido y empapándome de una Naturaleza sabia para formar parte de ella de la mejor manera que sé.

 

Siempre encontrando momentos de unión con la naturaleza, mi práctica comenzó antes de que yo lo supiera, y se hizo consciente con mi primera profesora de yoga, que me abrió la puerta del bienestar en cada conexión.

Formada en varios lugares de la Tierra me quedo con lo que la escucha interior y la intuición me dicta.

 

 


Mi proyecto

Dhara Om Yoga surge de mi amor por la naturaleza y por lo que considero mi esencia, soy Dhara y amo la tierra. 

 

En el presente me proyecto por seguir explorando y disfrutando de mis dos pasiones: el Yoga y los viajes.

 

En el camino he podido conocer el planeta poco a poco y Nepal e India son dos de los lugares que más emoción me transmiten porque allí se percibe una Tierra viva y en movimiento, llena de incertidumbre, como la vida misma y con sus gentes en conexión con el lugar en el que viven.

 

Así pues, me siento identificada con esta idea de mimetismo con la sabiduría de la naturaleza y por ello apuesto por un mundo con yoga que te haga ser consciente del camino que escoges, progresando como la vida con sus movimientos y cambios, aceptándolos e integrándolos de la mejor manera que cada una sabe, incluyendo todas las posibilidades y momentos evolutivos por los que pasamos.

 

Por ello, ofrezco un yoga inclusivo para que todas las personas que quieran introducirse en este aprendizaje sin fin, lo disfruten sin prejuicios, sin la idea de que el yoga es para un público reducido que busca un camino determinado; no, el yoga es para todo el mundo, para quien quiera estirar, para quien quiera desconectar, para quien quiera respirar, para quien quiera meditar, para quien quiera conocerse, para quien quiera relajarse, para quien quiera todo esto o para quien solo quiera probar, así es Dhara Om Yoga.

 

¿Quieres?